3 de diciembre: Día Internacional de las Personas con Discapacidad

La discapacidad es la capacidad extraordinaria de ser capaz La accesibilidad en los museos, tal como la promueve la UNESCO, significa garantizar que todas las personas puedan disfrutar plenamente del patrimonio cultural, eliminando barreras físicas, comunicativas y programáticas. Este compromiso implica diseñar espacios inclusivos sin distinción de condición económica o social, crear contenidos y servicios adaptados a diferentes necesidades y fomentar la cooperación internacional para formar profesionales especializados en accesibilidad y diseño universal. De este modo, los museos se consolidan como agentes de justicia social y participación, alineados con los principios de la ONU y el ICOM para construir entornos culturales abiertos, equitativos y sostenibles. Cada 3 de diciembre, el mundo se une para reflexionar sobre la importancia de la inclusión y la accesibilidad como pilares del progreso social. Este año, el lema “Fomentar sociedades inclusivas para impulsar el progreso social” nos recuerda que la verdadera transformación comienza cuando todas las personas, sin excepción, participan en la vida cultural, económica y política. ¿Por qué es esencial la inclusión? En todas las regiones, las personas con discapacidad y sus familias enfrentan retos estructurales que limitan su autonomía y bienestar: Estos desafíos evidencian que la inclusión no es opcional: es un requisito para alcanzar los tres objetivos centrales del desarrollo social (erradicación de la pobreza, empleo pleno y trabajo decente, e integración social) que se refuerzan mutuamente. Un compromiso global Desde la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006) hasta la Estrategia de las Naciones Unidas para la Inclusión de la Discapacidad (2019), los marcos internacionales han avanzado hacia un mundo más justo y accesible. En 2025, la ONU reafirma este compromiso en su sexto informe, destacando que la inclusión de la discapacidad es indivisible de los derechos humanos y esencial para la Agenda 2030. Accesibilidad cultural: del discurso a la práctica La inclusión no se limita al ámbito económico: también transforma la cultura. Como señala EVE Museografía, los museos contemporáneos deben asumir la accesibilidad como misión, no como añadido. Esto implica diseñar experiencias multisensoriales, entornos híbridos y recursos digitales que permitan a todas las personas interactuar con el patrimonio. Proyectos como Negaciones 4.0 son ejemplo de esta visión: una exposición que integra fotogrametría, relieves táctiles, realidad virtual háptica y señalética cognitiva para garantizar que la experiencia museográfica sea universal y participativa. La tecnología se convierte en herramienta para democratizar el acceso, derribar barreras y ampliar horizontes. Construir sociedades inclusivas: tarea colectiva La discapacidad no define límites, sino posibilidades. Cada persona aporta una perspectiva única que enriquece la sociedad. Fomentar entornos accesibles, en la educación, el empleo, la cultura y la tecnología, es la vía para garantizar que nadie quede atrás. Hoy celebramos la capacidad extraordinaria de ser capaz. Porque la inclusión no es solo un derecho: es la base del progreso social.
INFORME NEGACIONES 4.0 (FIN EXPOSICIÓN)

MÉTRICAS A lo largo de los veintiocho días que ha permanecido abierta al público, desde el 14 de octubre hasta el 15 de noviembre, la exposición Negaciones 4.0 se ha consolidado como una de las experiencias museográficas más sólidas y mejor valoradas dentro del ámbito local y, potencialmente, como un caso de estudio destacado en innovación expositiva, accesibilidad multimodal y mediación sensorial aplicada al patrimonio sacro. Durante este periodo, la muestra recibió 1.334 visitantes presenciales, una cifra particularmente significativa para un espacio museístico de estas dimensiones y para una exposición de carácter especializado, lo que refleja tanto la capacidad de convocatoria del proyecto como el interés que ha suscitado entre diversos perfiles de público. Esta cifra supone una media de 47,6 visitantes diarios, con picos más elevados los días de mayor afluencia y un flujo relativamente constante incluso en jornadas climatológicamente desfavorables. En términos de rendimiento museográfico y según estándares nacionales de espacios de tamaño similar, esta media diaria constituye un indicador notablemente positivo. Si cruzamos este dato con las métricas digitales registradas en el mismo periodo, los resultados permiten calcular una tasa de éxito combinada, entendida como el impacto conjunto entre asistencia presencial, crecimiento de audiencia digital y participación activa del público en la experiencia, que en este caso alcanza valores excepcionalmente altos. Solo en Instagram, y sin invertir en publicidad, la exposición generó 123.107 reproducciones, alcanzó 8.039 cuentas y provocó un crecimiento del 85,6 % en seguidores, cifras que permiten afirmar que la presencia digital multiplicó el alcance de la exposición muy por encima del público físico y que actuó como un motor de difusión orgánica. La tasa de éxito entendida como la relación entre visitantes presenciales (1.334) y usuarios alcanzados digitalmente (8.039), puede estimarse en torno a un 604 % de impacto externo respecto al público físico, lo que significa que por cada visitante presencial, tuvo contacto con la exposición (de forma directa o indirecta) aproximadamente 6 usuarios adicionales en el entorno digital, sin campañas pagadas. Si ampliamos la medida al total de reproducciones (más de 123.000), el impacto potencial de la exposición se multiplica hasta un rango aún mayor, con un índice de impacto ampliado superior al 9.000 %, lo que indica una visibilidad exponencial para una muestra de estas características. Este éxito no puede explicarse solamente por la obra expuesta, sino por la interacción compleja entre su dimensión sensorial, su diseño accesible, su narrativa devocional actualizada y la consistencia de la experiencia museográfica. La encuesta cumplimentada por 117 visitantes aporta un conjunto de datos que permiten comprender de manera más precisa el perfil y la percepción del público. En cuanto al género, se observa una distribución equilibrada entre hombres (50,4 %) y mujeres (47,9 %), con un porcentaje mínimo de otros géneros o no consignados. Este equilibrio refuerza la idea de que la exposición no se percibió como un espacio dirigido principalmente a un sector específico de la población, sino como una propuesta transversal. El análisis por edades confirma esta tendencia de pluralidad: el grupo más numeroso corresponde a personas mayores de 61 años (25,6 %), seguido del segmento de 26–35 años (31,6 %) y, en porcentajes similares, los grupos de 36–45 y 46–60 años (ambos con un 13,7 %). A ello se suma un 12 % de menores de 18 años, lo que indica la presencia de familias, estudiantes y grupos escolares y confirma que la exposición consiguió atraer al espectro generacional completo, desde adolescentes hasta personas mayores, un logro inusual en muestras patrimoniales sacras. En lo relativo a la situación profesional, la mayor parte del público se identifica como empleado por cuenta ajena (49,6 %), seguido por un porcentaje muy significativo de estudiantes (32,5 %), y porcentajes menores de jubilados (11,1 %) y autónomos. Esto sugiere un público fundamentalmente activo laboralmente y con hábitos de consumo cultural. La proporción de visitantes que acudió acompañada (79,5 %) frente a quienes acudieron solos (17,9 %) refuerza la idea de que Negaciones 4.0 fue percibida como una experiencia para compartir, lo cual se alinea con la naturaleza de la propuesta, orientada a lo sensorial, lo emocional y lo colectivo. Un dato particularmente interesante es el grado de vinculación del público con el mundo cofrade: un 58,1 % afirma tener relación con alguna hermandad, mientras que un 41,9 % no la tiene. Este equilibrio indica que, aunque la temática sacra constituye un punto de entrada natural para quienes participan del universo cofrade, la exposición consiguió trascender ese ámbito e interesar a un amplio sector de la población secular o no vinculada directamente a la religiosidad popular. Este equilibrio demuestra que la exposición fue capaz de activar múltiples niveles de lectura: estético, histórico, emocional y devocional, sin depender exclusivamente del componente litúrgico o tradicional. El bloque dedicado a la accesibilidad es uno de los más reveladores sobre la calidad del proyecto. En todos los indicadores relacionados con accesibilidad, orientación, claridad, apoyos cognitivos, dispositivos sensoriales y herramientas inclusivas, las puntuaciones oscilan entre 4,91 y 4,99 sobre 5, con rangos de aprobación máxima por encima del 94 % en todos los casos. La señalización y orientación general alcanza un 4,99, con un 99,1 % de valoraciones máximas; la claridad de la información obtiene un 4,98, sin votos bajos; la lectura fácil un 4,97; la accesibilidad física del espacio (rampas, alturas, circulación) un 4,91; los códigos Navilens un 4,96; las locuciones y audiodescripciones un 4,97; los vídeos en lengua de signos un 4,93; los pictogramas y apoyos cognitivos un 4,96; y la calidad táctil de las réplicas e impresiones 3D un 4,93. Estos resultados muestran una consistencia excepcional: los públicos percibieron la exposición como accesible, clara, inclusiva y técnicamente solvente. La ausencia de votaciones bajas o de respuestas que indiquen confusión, dificultad o inutilidad de los dispositivos confirma que se logró no solo cumplir con los principios de accesibilidad universal, sino también integrarlos coherentemente en la experiencia museográfica, evitando que se percibieran como añadidos forzados o secundarios. La experiencia háptico-inmersiva multimodal, uno de los pilares de la muestra, fue valorada
Negaciones 4.0: la Semana Santa se abre a todos los sentidos

La exposición inaugurada en el Museo de la Semana Santa «Jesús Castellanos» propone una experiencia inmersiva e inclusiva que combina arte, tecnología y emoción colectiva El pasado martes 14 de octubre de 2025, a las 19:00h, el Museo de la Semana Santa «Jesús Castellanos» se convirtió en un laboratorio sensorial donde tradición, arte y tecnología se dieron la mano. La inauguración de la exposición Negaciones 4.0: una muestra para los sentidos congregó a autoridades, cofrades, profesionales de la cultura y público general en un acto que desbordó emoción y curiosidad. La exposición, que permanecerá abierta hasta el 15 de noviembre, propone un recorrido por las distintas facetas del relato de las negaciones de San Pedro, reinterpretadas desde un enfoque contemporáneo y accesible. Tacto, sonido, aroma y gusto se integran en una museografía multimodal que invita a vivir, y no solo mirar, el patrimonio cofrade malagueño. Una tarde emocionante y tecnológica El acto de apertura contó con la intervención de representantes de la Agrupación de Cofradías y la Hermandad del Dulce Nombre, así como del propio museo, la Fundación Unicaja, la Universidad de Málaga, la Fundación ONCE y del equipo de proyecto. En sus palabras, la muestra representa “una apuesta firme por un modelo de museo accesible, donde la tecnología no sustituye a la emoción, sino que la amplifica”. A lo largo del recorrido, los asistentes pudieron experimentar una sucesión de atmósferas inmersivas: esculturas reinterpretadas en relieve táctil, estaciones olfativas que evocan la madera tallada o el incienso de los tronos, paisajes sonoros tridimensionales y degustaciones simbólicas inspiradas en los personajes del relato. Todo ello acompañado de una cuidada iluminación y de la proyección de imágenes digitales que se funden con las piezas físicas. “No es una exposición para mirar, sino para sentir, señaló una de las comisarias durante la inauguración. Cada visitante se convierte en intérprete de una historia que nos pertenece a todos” El proyecto, fruto de una amplia colaboración, constituye un referente en museografía tecnológica inclusiva. Las experiencias desarrolladas combinan modelos táctiles 3D, realidad virtual háptica con guantes Manus Haptic XR, locuciones y vídeos en lengua de signos, textos en braille, pictogramas accesibles y códigos Navilens, integrados para que personas con distintas capacidades sensoriales puedan disfrutar de la exposición en igualdad de condiciones. La muestra forma parte del proyecto de investigación y creación Negaciones 4.0 (Referencia OTRI 8.07/5.28.7285. Coordinadores: Sonia Ríos Moyano, Leticia Crespillo Marí y Javier González Torres), que desde 2024 trabajan en el desarrollo de narrativas accesibles aplicadas al patrimonio devocional. En palabras del equipo técnico, su objetivo es “transformar el acto expositivo en una experiencia compartida, donde cada visitante encuentre su propia forma de acceder al sentido”. Un montaje que invita al recogimiento Durante la inauguración, las salas del museo ofrecieron una atmósfera serena y envolvente. Los grabados táctiles permitían seguir el relieve de las figuras, mientras los aromas conducían al recuerdo. “La exposición emociona porque logra que la memoria se haga cuerpo”, comentaba una asistente conmovida. Tras la visita, el patio del museo acogió un cóctel donde instituciones, investigadores y visitantes compartieron impresiones en un ambiente relajado. El intercambio de sensaciones y palabras confirmó lo que la exposición pretende: generar comunidad a través del arte y la accesibilidad. “Negaciones 4.0 demuestra que la inclusión puede ser también una forma de belleza” Más allá de su carga emocional, la muestra supone un hito tecnológico. El desarrollo de las interfaz háptico-virtual, Negaciones 4.0 convierte a Málaga en un punto de referencia en el ámbito de la accesibilidad cultural. Cada estación del recorrido ha sido concebida con un enfoque multimodal por parte de Gastrocampus. Laboratorio de Innovación Gastronómica (Facultad de Turismo), combinando diseño universal, rigor histórico y creatividad contemporánea. La exposición se inscribe además en la línea de innovación promovida por la Universidad de Málaga, Fundación Unicaja y la Fundación ONCE, con la aspiración de extender el modelo a otros museos y espacios patrimoniales. Su carácter experimental la sitúa en el centro del debate sobre cómo repensar la museografía del siglo XXI desde la diversidad sensorial y la inteligencia colectiva. Se trata, por tanto, de un modelo pionero en accesibilidad museográfica. Una experiencia que se puede visitar hasta el 15 de noviembre, inclusive Negaciones 4.0 puede visitarse de martes a sábado, de 10:00 a 13:00 h y de 17:00 a 20:00 h (cerrado los días 31 de octubre y 1 de noviembre). La entrada es gratuita. Con esta propuesta, el Museo de la Semana Santa reafirma su compromiso con un patrimonio vivo, capaz de adaptarse a los nuevos tiempos sin renunciar a su raíz devocional y tradicional desde la contemporaneidad. La muestra no sólo amplía el horizonte de la Semana Santa, sino que plantea un modelo de museo sensorial e inclusivo llamado a dejar huella.